10 marzo 2012

Abstracción (Parte 2)

Mira (me)

Mujer:

No, así no me olvides
Inténtalo…Olvida (me)
Mientras tomas mi cintura

Enredándote en mi cabello
Olvida (me)
En un beso
Ven, aquí te espero
En mis manos asiduas a tu piel
Ven a mi pecho
Que extraña tus besos
Olvida (me)
En el clímax del sentimiento
En el peor de los sueños
Y yo frente a ti diré…
Son sólo sueños
Pero…
Así no me olvides
Ya no me extrañes
Porque ahora estas junto a mí
Extraña (me)
Con las ansias de saberme en tu mañana
Pero…
Así no me olvides
Aun sigo aquí murmurando
Te quiero…
Quiero tus abrazos
Saber (me)
Un tesoro encontrado
Por tus verdes ojos
Por tus halagos
Y mi cuerpo te reclama
Mi alma clama
Encontrarte en ella
Y mi cuerpo clama
Mi alma reclama
Tenerte en ella
Ven, te espera mi regazo
Que haces allí, ven aquí a…
(Querer (me)) (Amar (me))

Hombre: que hago aquí si no es esperarte…

Escrito por Javier Abarca Lagos

16 enero 2012

Abstracción (Parte 1)

Olvidare extrañar (te)

Mujer: ¿Qué haces allí a la orilla del abismo?

Hombre:

Supongo que enfrento la inmensidad
A tu alma danzante e intensa
Y a tu aroma hasta en mi sangre
Supongo que me derrito…
Pensando (te)
Que hago allí, si no es…
Llorar (te)
Derramando extensas
E insípidas lágrimas
Y de ellas sus propios pensamientos
En tinteros de brisas pasadas
Su final es…
Secar (se)
Oxidar (se)
Me congelo, aunque el dolor
Sea el calor del infierno
Supongo que me canse de…
Extrañar (te)
De los días y las noches
Del reloj marcando tal hora
Como de los detalles en la memoria
Que hago allí, si no es…
(Querer (te)) (Amar (te))
Con la compañía de esta profunda sed
Que siento por…
Besar (te)
Y la belleza de la tristeza
La paciencia del sufrir que no desespera
Eres mi sur, nunca voy al norte
Supongo que me derrito por…
Abrazar (te)
Que hago allí, si no es…
Olvidar (te)


Escrito por Javier Abarca Lagos

05 noviembre 2011

SILENCIOS




Como si el mundo se fuera a caer
Despídeme de ciertas palabras
Que se quedaron en tu pecho
De la estela de estrellas
Que fue complemento de nuestro juego
Despídeme de mi propio cuerpo

Como si el sol se estuviese cayendo
Dile a tus labios que extrañaran
A mis besos de templanza y marea
A tu firmamento que se olvide
De mis pasos dulces de tierra sembrada
Dile que estamos lejos del alba

Como si la luna se hubiese caído
Tómame como al viento
En una mañana de invierno
Como un mal sueño
Inundado de despertares inquietos
Tómame como el más bello silencio

Escrito por Javier Abarca Lagos

18 octubre 2011

Ayer...



Añoro los versos que escribí
Complejos y enredados
Pensados en ti
Alienados y decididos
De mansedumbre y castigo

Esos versos como momentos
Libres, dispuestos a morir
Alzados al viento
Y en un segundo ser fugaces
Y en una palabra, amantes

Y añoro cada cómplice amanecer
Cada silencio
Cada poro de tu piel
Y a mí en un fin
Como atraídos por un latir

Añoro los versos que escribí
Inocuos y maravillados
Pensados en ti
Sensatos e inseguros
De un amor claroscuro…


Escrito por Javier Abarca Lagos

01 julio 2010

Volver a Amar

Como quisiera poderla olvidar
Emanar de mi, todo de ti
Hacia un largo río avanzo
Cuyas aguas inquietan

Y es que no hay noche
Que no seas mi sueño
Y no hay distancia
Más grande que el tiempo

Como quisiera poderla olvidar
Pues perderte me robo el aliento
Voy dejando sombras
Que un día pudieron ser más

Ella es la tinta de mis alas
Y aún más, el verde en mi mirada

Vuélveme a querer que aquí te espero
Por que eres lo que fue, lo que no fue
Lo que es, lo que no es
Lo que será y lo que puede ser

Escrito por Javier Abarca Lagos

03 diciembre 2008

Día 3: Huir



Todo lo vivido ha quedado atrás
Hoy no hay sueños
Ya no te quiero escuchar
Tras la luz
…oscuridad

Oscuridad… ya no estas en mi alma
Y no estas
Ni vestigios me has dejado de tu andar
Y yo te veo en mí
Amarrando el vació
Y yo me veo en ti
Saltando al vació


SIN GANAS DE CEDER

Días sin dormir
días sin dormir
me retuerzo en el sofá

Todo una vez más
una vuelta más

Me retuerzo en el sofá
tu imagen me hace llorar
sácame el veneno

Viajar sin movimiento
anclado en mil momentos
recordando el pasado
con trozos de papel
no hay tope en el cemento
es blando y me sumerjo

Sin ganas de ceder
caras, caras, solo veo caras, caras
caras, caras, solo veo caras, caras

Escrito por Javier Abarca Lagos
Sin ganas de ceder (Weichafe)

23 noviembre 2008

Día 2: Agobio

Más que ocultarme, más que arrancar
La busco entre todo loo demás
Despierto inquieto sin luminosidad
Agobio…paz

Esconderte, huir
Te busco en el limbo y fuera de mí
En el espacio eterno entre tu boca y mi boca
El fulgor del cielo me agobia

Reflejo el fuego, ese de tu boca
Que esta en tu cama donde mis sueños brotan
Delirio incomprensible, ya no te encuentro aquí
Agóbiame, mi corazón no quiere latir…





HACE TIEMPO

tengo momentos en que sólo recuerdo
una conversación
quizás sólo fueran palabras desnudas
pero ven, corazón

hace tiempo que ya no te veo
quizás no te llamo
porque no me atrevo
hace tiempo que ya no te veo
¿habremos cambiado?
¿quizás a peor?

tengo momentos en que sólo recuerdo
una revolución
guerreros salvajes con armas de barro
¿en qué se quedó?

hace tiempo que ya no te veo
quizás no te llamo
porque no me atrevo
hace tiempo que ya no te veo
¿habremos cambiado?
¿quizás a peor?
¿quizás, quizás, quizás a peor?
¿quizás a peor?
¿a peor?
¿quizás, quizás, quizás, quizás a peor?

hace tiempo que ya no te veo
quizás no te llamo
porque no me atrevo
hace tiempo que ya no te veo
¿habremos cambiado?
creemos que sí


Escrito por javier Abarca Lagos
Hace tiempo (Heroés del silencio)

20 septiembre 2008

Plegaría a una mujer





















Encántame con suaves besos
Borra del ayer las marcas de mi cuerpo
Protégeme de la tentación de caer en la soledad
Dame algo por lo cual continuar
Que nazca en mí la fe para creer en el amor de una mujer
Cuida de mi alma que no muera la esperanza
Que no me falte tu pecho para huir de mis pensamientos
Que no me falte la voz que hace delirar mis sueños
Un lugar en tu cintura para siempre posar mis manos
Y que siempre sobre la caricia que me ha de arrullar
No me dejes caer en la tentación de no querer tu amor
Devuelve el equilibrio perdido de mi vida
Que no falten tus sonrisas
Ten algo siempre para mí
Que tus manos guíen mi existir

Pido que tu alma nunca se rompa
Siempre tendrás los besos de mi boca
Y no te faltara mi palpitar
Te daré mis días
Y nuestras serán las noches
Siempre tendrás un beso que no te quite el andar
Un abrazo que logre al mundo paralizar
Me tendrás a mí para verter la hiel de tu alma
No dudarás de mí
Nadie te quitará el invierno
Y siempre tendrás la primavera
Bajare las nubes para que juegues en ellas
Seré tus alas cuando quieras volar
Me disfrazare de oscuridad si te quieres ocultar
Descanso no te faltará
El mar a tus pies estará

Transfórmate en mis senderos
Se para mi el cielo
Que el destino no sea cruel conmigo
Hállame si me encuentro perdido
Inunda mi mundo de melodías
Que nunca deje de escribir poesías
Darle más importancia al universo y a la tierra
Concédeme tres deseos y dime como utilizarlos
Dame tus suspiros que serán mi alivio
Dame el habla para gritar mis pensamientos
Dame la voz para decir lo que siento
Regálame fuerza para levantar mi alma
Que al abrir los ojos siempre halla un mañana
La virtud de amarte sea capaz de jugar con la eternidad
Llévame siempre de tu mano
Que no me falte el sabor de tus labios

En la enfermedad no seré la cura pero te haré sanar
Te inventare jardines con rosas y arco iris
No tendrás todo lo que imagines para que siempre imagines
Te daré alivio y abrigo
Frío contra el calor
Sombra si te abruma el sol
Refugiare tus miradas en mi piel
De lo que tu alma quiera te saciare
No te dejare caer en la tentación de olvidar el amor
No te faltará un cuerpo donde tu alma posar
Siempre tendrás unos ojos en los cuales confiar
Mi alma abierta para ti siempre estará
Con cada beso aplacare la tristeza
Mimare con eternidades tus labios
De quimeras serán mis caricias
Para ti la inmortalidad de mi amor



Escrito por Javier Abarca Lagos


15 julio 2008

Canción del pirata

Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín.
Bajel pirata que llaman,
por su bravura, el Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.

La luna en el mar riela,
en la lona gime el viento,
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Stambul:

«Navega, velero mío,
sin temor,
que ni enemigo navío
ni tormenta, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.

Veinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés,
y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Allá muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo aquí tengo por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.

Y no hay playa,
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,
que no sienta
mi derecho
y dé pecho
a mi valor.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

A la voz de «¡barco viene!»
Es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo escapar;
Que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.

En las presas
yo divido
lo cogido
por igual;
sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

¡Sentenciado estoy a muerte!
Yo me río;
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna entena,
quizá en su propio navío.
Y si caigo,
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di,
cuando el yugo
del esclavo,
como un bravo,
sacudí.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Son mi música mejor
aquilones,
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos,
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.

Y del trueno
al son violento,
y del viento
al rebramar,
yo me duermo
sosegado,
arrullado
por el mar.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.»

José de Espronceda